La tecnología led permite una gran ahorro energético en todas sus vertientes de aplicación. Por ejemplo, en el campo de la iluminación hace disminuir de forma ostensible los costes en energía de hogares y todo tipo de administraciones públicas.

El uso de la tecnología led y el ahorro energético está estrechamente relacionados. Un número creciente de ayuntamientos y municipios recurren a la instalación de luminarias, farolas led y semáforos led en sus calles, debido a la gran disminución en los costes a medio plazo. También está empezando a implantarse en el ámbito doméstico y cada vez más hogares las utilizan para iluminar sus estancias. Hemos de decir que el led cuenta con varias ventajas más que hacen de su uso algo más que recomendable. Su durabilidad se cifra en 100.000 horas en algunos casos. Esto también supone beneficios, no sólo para nuestro bolsillo, sino también para el medio ambiente. Si bien hay que decir que la implantación inicial de la tecnología led supone mayor desembolso, el ahorro energético y los beneficios medio ambientales son suficientes para compensar esa inversión inicial, que, en el medio y en largo plazo, supone también un gran ahorro económico.

Tecnología led y ahorro energético