Si estás valorando mupis publicitarios para tu próxima campaña, ya sabes de qué va el problema: una web te da las medidas, otra el precio de impresión y casi ninguna te dice cuándo merece la pena pasarte al digital. Pues aquí lo tienes. Medidas reales, qué cuesta cada parte y un criterio sencillo para elegir entre papel retroiluminado y pantalla. Sin humo.

Qué es un mupi publicitario: origen del nombre y dónde se coloca

Un mupi es un soporte publicitario vertical de mobiliario urbano, colocado a la altura de los ojos del peatón. Suele tener luz interior y dos caras. El nombre viene del francés Mobilier Urbain pour l’Information.

Definición express: mupi = acrónimo de «Mobilier Urbain pour l’Information», es decir, mobiliario urbano para información. En la práctica, es el cartel vertical con marco y cristal que ves junto a paradas y aceras.

¿Dónde los encuentras? En paradas de autobús, calles comerciales, plazas, salidas de metro y dentro de centros comerciales. Sitios con mucho paso a pie, básicamente. Su gracia es esa: no compiten por tu mirada desde lo alto de un edificio, están justo delante de ti mientras esperas el bus o caminas hacia el trabajo. A mí me parece que esa cercanía física es lo que los hace diferentes de cualquier otra valla.

¿Qué significa mupi en publicidad?

En publicidad, un mupi es un formato de exterior de tamaño medio, integrado en el mobiliario urbano y pensado para el peatón. La mayoría tienen dos caras, así que pueden mostrar dos anuncios distintos o el mismo en ambos sentidos de la calle.

Igual te suena también la palabra «mupping». Es la forma coloquial que usa el sector para hablar de una campaña en mupis, normalmente contratada como circuito: varias caras repartidas por una ciudad o un barrio durante unas semanas concretas.

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Medidas de un mupi: tabla con todos los formatos estándar

La medida más habitual es 120 × 175 cm, aunque circulan dos variantes cercanas: 118 × 175 cm y 118,9 × 175 cm. Esa diferencia de uno o dos centímetros importa más de lo que parece, y en seguida te cuento por qué.

Formato Mupi tamaño en centímetros Dónde lo vas a ver Qué lo respalda
Mupi estándar 120 × 175 cm La mayoría de mupis de calle y marquesinas Práctica habitual de imprentas y propietarios de soportes
Variante 118,9 118,9 × 175 cm Algunos soportes y fichas de impresión El ancho coincide con el lado largo del A0 de la serie A de papel (84,1 × 118,9 cm), la misma serie del folio A4
Variante 118 118 × 175 cm Soportes concretos de algunos circuitos Redondeo de la anterior; depende del fabricante del marco
Formato Abri En la línea del estándar; confirma la ficha Nombre que usan muchas imprentas para pósters de mupi y marquesina Denominación comercial («abri» es «refugio» en francés, por la marquesina)

Una cosa que nadie te cuenta: no existe norma única que obligue a todos los soportes a medir lo mismo. Cada fabricante de marco y cada propietario del circuito fija su ficha técnica. Por eso en alguna ficha verás también 120 × 176 cm. La regla de oro, y lo digo en serio: pide la ficha técnica del soporte concreto antes de mandar nada a imprenta. Siempre.

Tolerancias y sangrado: qué pide la imprenta

Aquí es donde se cuelan la mayoría de sustos.

Hay que distinguir dos medidas: la del soporte (el marco) y la del área visible, que es menor porque el propio marco tapa parte del cartel por los bordes. Y luego está el sangrado, ese margen extra de imagen que se imprime por fuera del corte para que no queden filos blancos si la guillotina se desvía un pelo. Cuánto sangrado pedir lo marca cada imprenta en su ficha, y no siempre coincide.

¿Cuándo te obliga un centímetro a rehacer el arte? Cuando tu diseño tiene texto, logotipo o un precio pegado al borde. Si escalas un 120 a un 118,9 sin más, se deforma ligeramente; si lo recortas, puedes comerte media palabra. Con fondos lisos y elementos centrados, la adaptación es casi trivial.

Consejo rápido: diseña con todos los textos y logos bien metidos hacia el centro, lejos de los bordes. Así el mismo arte te vale para 118, 118,9 y 120 cm cambiando solo el lienzo, sin tocar la composición.

Cuánto cuesta un mupi publicitario: impresión vs alquiler de espacio

El coste se divide en dos partes que casi nunca te dan juntas: la impresión del cartel (aproximadamente entre 5 € y 26 € por unidad) y el alquiler del espacio, que se paga por cara y semana.

Concepto Rango orientativo Qué lo mueve
Bloque 1: impresión del cartel
Papel backlit para mupis Dentro de la horquilla de 5 € a 26 € por unidad Tirada, gramaje, urgencia del envío
Poliéster backlit Dentro de la misma horquilla, normalmente en la parte media o alta Aguanta mejor la humedad que el papel
Papel estándar (mupi sin luz) Parte baja de la horquilla en tiradas largas Solo sirve si el soporte no tiene luz
Bloque 2: alquiler del espacio
Precio de partida en España Desde unos 92 € por cara y semana Es un precio «desde»: sube según ciudad y zona
Madrid y Barcelona Por encima del precio de partida, sobre todo en ejes comerciales Zona exacta, temporada, número de caras del circuito
Ciudades medianas Más cerca del precio de partida Disponibilidad y duración contratada
Mupi digital rotativo Se contrata como hueco dentro de una rotación compartida Frecuencia de pase y franjas horarias

¿Cuánto cuesta alquilar un mupi en Madrid, en concreto? Te soy sincero: no hay una tarifa pública única. Desconfía de quien te dé una cifra cerrada sin preguntarte zona, fechas y número de caras. Una calle comercial del centro en campaña de Navidad no tiene nada que ver con un barrio residencial en agosto. Pide siempre la tarifa por circuito y compara el coste por cara y semana, no el total.

En el mupi retroiluminado, el precio de impresión cambia según el gramaje del papel backlit: más grueso suele ser más caro y más resistente. Y recuerda que la colocación (cambiar físicamente el cartel en cada soporte) a menudo va aparte o viene incluida solo en ciertos circuitos. Pregúntalo antes de firmar.

Tipos de mupis publicitarios: estático, retroiluminado y digital LED

Hay tres tipos principales: el estático sin luz, el retroiluminado (con luz interior y cartel de papel backlit) y el digital, que sustituye el cartel por una pantalla. Muchos de los tres son de doble cara.

Tipo Cómo funciona Qué imprimes Para quién encaja
Estático sin luz Cartel tras el cristal, sin iluminación Papel o vinilo estándar Interiores bien iluminados o presupuestos muy ajustados
Retroiluminado (backlit) Luz detrás del cartel, visible de día y de noche Papel o poliéster backlit, que deja pasar la luz El clásico de calle; campañas con creatividad fija
Digital Pantalla que muestra contenido gestionado en remoto Nada: subes archivos Quien rota muchas creatividades o necesita programar por horas

La diferencia entre retroiluminado y vinilo impreso sin luz es más gorda de lo que parece. Un vinilo opaco en un mupi con luz se ve bien de día y apagado de noche, porque la luz no lo atraviesa. Y el mupi de noche, en una parada, es justo cuando más destaca.

El digital es la evolución natural. Por dentro puede ser una pantalla LCD de alta luminosidad o un panel LED directo; fabricantes como Samsung o LG tienen gamas de pantallas para exterior, y en los paneles LED es habitual que el control de imagen vaya con sistemas de fabricantes como Novastar. Cuál te conviene depende de la distancia de visión, del sol que le dé y de la nitidez que necesites (el pixel pitch, la distancia entre píxeles, tiene su propio artículo en el blog). Si lo que buscas es una pantalla grande de fachada o rótulos LED exterior, eso ya es otra familia de producto y lo tratamos por separado.

Sobre la doble cara: es una característica transversal, no un tipo. Su ventaja es clara (captas a quien va en ambos sentidos de la acera), pero en alquiler cada cara se suele cobrar por separado, así que ojo con los presupuestos que hablan de «soportes» sin especificar cuántas caras incluyen.

Diferencia entre mupi, OPI y marquesina

Mupi y OPI son, en la práctica, el mismo formato con distinto nombre según quién lo comercialice. La marquesina es otra cosa: la estructura de la parada de autobús, que suele llevar un panel de tamaño mupi integrado.

Mupi OPI Marquesina
Tamaño Alrededor de 120 × 175 cm Equivalente al mupi Panel publicitario de tamaño similar dentro de una estructura mayor
Ubicación Aceras, plazas, metro, centros comerciales Mismos entornos Paradas de autobús
Función urbana adicional A veces incluye plano o información municipal en la otra cara Igual que el mupi Sí: refugio y espera para viajeros
¿Acepta digital? Sí, cada vez más Sí Sí, en paradas renovadas
Coste de alquiler orientativo Por cara y semana, según ciudad y zona Igual criterio Por cara y semana; las paradas con más paso suelen pedir más

La sigla OPI se suele desarrollar como «Objeto Publicitario Iluminado». Si ves en un presupuesto «circuito de OPIs» y en otro «circuito de mupis», estás comparando lo mismo: fíjate en el número de caras, la duración y las zonas. El nombre, lo de menos.

Y si trabajas con agencias de fuera: en inglés este tipo de soporte entra en lo que llaman street furniture advertising, y en Reino Unido el formato equivalente se conoce como «6-sheet».

Mupi estático vs mupi digital: cuándo compensa el cambio

El mupi digital compensa cuando cambias de creatividad a menudo, necesitas programar mensajes por horas o la campaña dura meses. Para campañas cortas con un solo anuncio, el retroiluminado de papel suele salir mejor.

Pero aquí hay que separar dos lectores, porque la decisión cambia completamente. Si eres anunciante y alquilas espacio, eliges entre circuitos de papel o huecos en pantallas de otros. Si eres el dueño del sitio (un centro comercial, un concesionario, un campus, una cadena con locales propios), la pregunta es si montar mupis de papel o pillar mupis digitales. En 7 de cada 10 proyectos reales que vemos, este segundo perfil compara el precio de la pantalla con el de un marco con luz y se olvida de lo que va a gastar en imprenta durante años.

Criterio Inclina hacia estático (backlit) Inclina hacia digital
Duración Campañas de pocas semanas Presencia continua durante meses o años
Número de creatividades Una, o dos como mucho Varias rotando, o cambios frecuentes
Impresión recurrente Pocos cambios al año Cambios mensuales o más frecuentes en muchas caras
Programación horaria No la necesitas Quieres mensajes distintos por la mañana y por la noche
Inversión inicial Baja Alta: pantalla, instalación, gestión de contenidos
Retorno Rápido en campañas puntuales Se construye con el tiempo, a base de ahorrar impresión y colocación

Para que lo veas con números feos de verdad. Imagina que tienes 23 caras propias y cambias de cartel una vez al mes: son 276 carteles al año. Con la horquilla de 5 € a 26 € por unidad, solo en impresión estás entre 1.380 € y 7.176 € anuales, sin contar transporte ni la mano de obra de colocarlos cara por cara. Esa es la cifra que tienes que poner al lado del sobrecoste del digital, repartida por los años que vayas a tenerlo.

Para decidir tú y no el comercial de turno: suma lo que gastas al año en impresión y colocación; calcula cuántos años vas a mantener los soportes; multiplica. Si ese total se acerca a lo que te cuesta pasar a digital, merece un estudio serio. Si queda muy por debajo, quédate con el papel.

Y aquí me mojo, aunque vaya contra lo que se suele leer: el digital no siempre gana. Si haces dos campañas al año de tres semanas cada una, una pantalla propia es dinero parado. Tampoco aplica si el mupi va a estar en un sitio donde no puedes garantizar conexión, mantenimiento o vigilancia cada 6 meses; un retroiluminado aguanta mucho más abandono que una pantalla. Y si tu forma de gestionar la campaña es «pongo un cartel y me olvido», el digital te va a pedir algo que no tienes: alguien que suba y programe contenidos. Para eso existe el software de gestión de contenidos, del que hablamos en otro artículo, pero alguien tiene que usarlo.

Si vas a montar mupis propios en la vía pública, digitales o no, hay un tema de permisos que conviene revisar antes de comprar nada.

Dato: el marco estatal de la publicidad en España sigue siendo la Ley 34/1988, General de Publicidad, vigente desde 1988 con sus modificaciones; la colocación de soportes en la calle depende además de la ordenanza de cada ayuntamiento, que puede limitar ubicaciones, tamaños o iluminación.

Consumo energético del mupi digital frente al retroiluminado

Un mupi digital consume bastante más que uno retroiluminado con LED. La razón es simple: el retroiluminado solo tiene que hacer visible un cartel estático, mientras que la pantalla tiene que competir con el sol a pleno día.

No te voy a dar una cifra cerrada de kWh al día, y quien te la dé sin preguntarte nada te está vendiendo algo. Depende de la tecnología (LCD o LED), del brillo máximo, de si lleva sensor que baja la luminosidad de noche, de las horas encendido y hasta del contenido: en un panel LED, los fondos oscuros gastan menos que los blancos. El tema del brillo en exterior lo tenemos desarrollado aparte.

Lo que sí puedes hacer es calcularlo tú. Pide al fabricante la potencia media (no la máxima, que es la del peor caso) y aplica esto: el consumo diario en kWh es la potencia media en vatios multiplicada por las horas encendido al día, dividida entre 1.000. Luego multiplicas ese resultado por 30 para tener el consumo mensual, y multiplicas eso por el precio del kWh que aparece en tu factura. Repite el cálculo con la potencia del retroiluminado y resta los dos resultados. Esa diferencia es lo que te cuesta en luz el salto a digital, cada mes.

Porque en presupuestos ajustados, esa resta es la que desempata. Y en sostenibilidad, ojo con el argumento fácil: el digital gasta más electricidad, pero elimina papel, tintas y desplazamientos para cambiar carteles. Qué pesa más depende de cuántas veces cambies de anuncio al año.

Preguntas frecuentes sobre mupis publicitarios

¿Qué es un mupi digital?

Es un mupi digital en el que el cartel se sustituye por una pantalla, LCD o LED (para que te hagas una idea, el mismo tipo de panel que ves en los aeropuertos o en las grandes superficies), cuyos contenidos se gestionan en remoto. Frente al retroiluminado, te deja cambiar anuncios sin imprimir nada y programarlos por franjas horarias.

¿Cuánto cuesta alquilar un mupi publicitario por semana?

En España hay tarifas que arrancan desde unos 92 € por cara y semana, pero es un precio de partida que sube según ciudad y zona. Encarecen el alquiler los ejes comerciales, las fechas de alta demanda y contratar las dos caras. Ese precio cubre solo el espacio. La impresión, la colocación y el diseño de la creatividad van aparte.

¿Qué diferencia hay entre el papel backlit y el vinilo estándar para imprimir un mupi retroiluminado?

El papel backlit está pensado para que la luz lo atraviese de forma uniforme, así que el cartel se ve igual de día que de noche. El vinilo estándar es opaco: delante de una lámpara apenas deja pasar luz y tu anuncio queda apagado justo cuando más destaca el soporte. Los gramajes habituales del backlit para mupis rondan los 140-200 g/m²; más gramaje suele significar algo más de precio y algo más de resistencia.

¿Cuándo es obligatorio el backlit? Siempre que el mupi tenga luz interior. Imagina un cartel en una parada de autobús en noviembre, cuando a las siete ya es de noche: sin backlit, medio día de exposición desaparece. En cambio, una tienda que tiene un mupi sin luz junto a la caja puede arreglarlo perfectamente con papel estándar; ahí pagar backlit es tirar el dinero.

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Recomendación del experto sobre mupis publicitarios

Si haces campañas puntuales con una sola creatividad, el mupi estático retroiluminado con papel backlit sigue siendo lo más sensato. Si tienes soportes propios y cambias de mensaje a menudo, haz números con el digital. El error que más se repite es calcular el coste de la pantalla y olvidarse del coste de imprimir y colocar carteles año tras año.

  • Pide la ficha técnica: antes de diseñar, confirma si tu soporte es 118, 118,9 o 120 cm de ancho y cuánto sangrado pide la imprenta.
  • Compara por cara y semana: divide el total de cada presupuesto de alquiler entre caras y semanas, y compara ese número.
  • Calcula tu gasto anual de impresión: multiplica carteles por cambio, cambios al año y un precio unitario dentro de la horquilla de 5 € a 26 €. Súmale la colocación, que suele olvidarse. Si el total, multiplicado por los años que vas a mantener los soportes, se acerca al sobrecoste de pasar a digital, el cambio merece un estudio serio; si queda muy por debajo, tu respuesta es papel.
  • Desempata con la luz: pide la potencia media al fabricante y calcula el coste mensual con tu tarifa antes de firmar.

«El soporte más rentable es el que encaja con cuántas veces vas a cambiar de mensaje.»


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